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Para algunos puede tratarse de una doctrina o filosofía mientras que para otros de una estilo o moda arquitectónica, categorías en las que podría enmarcarse esta creciente manifestación de la disciplina y práctica de la profesión o actividad constructiva.

Pero más allá de cualesquiera de las categorías en la que se le clasifique, es inevitable asumir que la Arquitectura Orgánica es una realidad que cada vez se hace más presente en la actividad constructora, empujada por el también inexorable cambio climático que amenaza la sostenibilidad del planeta y la creciente concientización acerca de la necesidad de implementar soluciones de todo orden que contribuyan a la conservación del medio ambiente global.

De ahí que, en varios países se hayan construido y se estén proyectando construcciones orgánicas con apreciable saldo ambiental y de sostenibilidad. En medio de esta carrera, recientemente se ha conocido el proyecto gestado en el corazón de la capital japonesa, Tokio, que puede llegar a ser icónico dado su esencia y morfología. Pero antes de entrar en los detalles de este promisorio proyecto, recordemos conceptualmente en que cosiste esta manifestación arquitectónica.

 

La Arquitectura Orgánica

Para Corrochano (2020) se trata de una corriente arquitectónica que viene de la propia arquitectura, que busca crear espacios habitables armoniosos utilizando elementos de la naturaleza y provoca una conexión simbiótica entre el hábitat construido por el hombre con el hábitat o entorno natural.

Según Aalto (2024) se trata de una corriente arquitectónica que busca crear espacios armónicos y funcionales en armonía con la naturaleza y se caracteriza por usar materiales naturales y diseños que imitan las formas y estructuras que se encuentran en la naturaleza. Agrega que su objetivo es crear un entorno arquitectónico que se integre de manera fluida y respetuosa con el entorno natural.

Subraya el mismo que en esta corriente la funcionalidad del edificio no es lo único importante, también lo es el impacto que tiene sobre el medio ambiente y el nivel de energía consumido por el edificio.

Frank Lloyd Wright (1867-1959), reconocido pionero como uno de los máximos exponentes de esta corriente, en su propósito de darle sentido sustantivo, alguna vez afirmó que «La interpretación de los principios naturales manifestada en las construcciones que viven en armonía con todo aquello que les rodea…».

El portal reurbano.mx (2020) sostiene que uno de sus principales objetivos es la unificación del espacio, fusionar los interiores con los exteriores y crear espacios armoniosos con la yuxtaposición de los elementos naturales del entorno.

Wright, quién no fue precisamente el pionero pero si quien logró sentar las bases de la arquitectura orgánica en el mundo moderno a comienzos del siglo XX, fundamentó su postulado en seis máximas:

  • Una edificación debe parecer que creció en el lugar donde está ubicada.
  • Ha de optar por una forma predominante para utilizarla en toda la construcción.
  • Utilizar colores naturales.
  • Revelar la naturaleza de los materiales.
  • Utilizar espacios abiertos.
  • Reservar lugar para áreas verdes.

A su vez Aalto plantea seis características determinantes de la arquitectura orgánica, vale decir los materiales, la masa, el vidrio, la originalidad y la adaptabilidad, los diseños sostenibles y la flexibilidad.

  • En cuanto a los materiales deben ser naturales para logar la mayor integración con el entorno.
  • La masa debe permitir crear estructuras y formas solidas que se integran con el entorno.
  • El vidrio debe permitir una conexión con el entorno natural rompiendo las formas convencionales de los edificios.
  • La originalidad y adaptabilidad debe conducir a diseños únicos y personalizados usando una combinación de formas fluidas y materiales naturales.
  • Los diseños sostenibles deben minimizar el impacto ambiental y aprovechar al máximo los recursos naturales disponibles. Energía solar y geotérmica son alternativas energéticas obligadas en las construcciones.
  • La flexibilidad debe permitir que las construcciones se adapten a las necesidades y preferencias personales, así como a su entorno natural.

 

El Complejo Residencial Tree-ness House

En medio de las edificaciones de la pequeña localidad de Toshimaku, una de las que conforman la urbe de Tokio, se erige un increíble complejo habitacional, un edificio creado bajo el concepto orgánico donde la línea entre espacio interior y exterior se funden.

A decir de Sanz (2020), al arquitecto y profesor en la Universidad de Kyoto Akihisa Hirata se le encomendó la misión de crear el Tree-ness House, un proyecto que no pasa desapercibido a la vista de ningún transeúnte. Se trata de un complejo de viviendas y galerías que con forma de árbol se integra con una combinación de partes que tienen diferentes características como un tronco, una rama y una hoja. Reseña Castro (2020) que al igual que un árbol, se intentó crear una construcción orgánica que pudiera formarse mediante una combinación jerárquica de diferentes partes con pliegues, aberturas y cajas de hormigón.

Casa Tree-ness / Akihisa Hirata
Fuente: archdaily.co, cortesía Vincent Hecht

Las cajas de hormigón se apilan estratégicamente en tres dimensiones y dan forma a la estructura principal, la cual cuenta con interesantes espacios vacíos. Las ventanas y espacios libres no solo permiten una gran cantidad de luz al interior de la vivienda y espacios comunes de del edificio, sino que dan cabida a un interesante juego de espacios interiores y exteriores de la vivienda y de la socialización de los habitantes, apunta la misma.

Casa Tree-ness / Akihisa Hirata
Fuente: arquitecturayempresa.es, cortesía Vincent Hecht (con intervención particular)

Por su parte los ambientes y zonas privadas como dormitorios y baños se encuentran dentro de las cajas de hormigón, cuyas porciones exteriores se convierten en terrazas y jardines con zonas rodeadas de vidrios que funcionan como salas y comedores. El uso masivo de vegetación sobre interiores minimalistas es un detalle que le aporta calidez a un pequeño apartamento urbano como los que requiere la ciudad de Tokio.

En fin, el diseño no solo se enfocó en el espacio interno del edificio, si no que todo el espacio, incluido el exterior -como el jardín y la calle- configuran una estructura tridimensional.

Según el mismo creador Akihisa Hirata, la intención era crear una arquitectura futurista y salvaje que despierte los instintos animales humanos en la que el interior y el exterior invierten su función dependiendo del momento del día, las condiciones del clima o las necesidades del momento. Y agrega que, como resultado, se ve la suma de los espacios al aire libre y los interiores den forma a la totalidad de la edificación y a los espacios de vida, con una sincronía perfecta entre ambientes y una sencilla por excelente elección de materiales.

Casa Tree-ness / Akihisa Hirata
Fuente: arquitecturayempresa.es, cortesía Vincent Hecht (con intervención particular)

Pues bien, hemos realizado una breve reseña por el concepto de arquitectura orgánica para ambientar el recorrido por los detalles más notables de un proyecto constructivo futurista y sustentable que se erigió en el corazón del país del sol naciente, con el que se recrea la filosofía de esta corriente que emergió a comienzos del siglo XX.

Un proyecto que fidedignamente y en su expresión más auténtica, deja entrever su apego a esta corriente que reivindica la fusión armónica de los desarrollos arquitectónicos con los ambientes naturales en los que se erigen, o la incorporación de elementos absolutamente naturales en lugares artificiales como los que connotan algunos espacios urbanos construidos.

Sin duda, un proyecto que no solo le apuesta a hacer una importante contribución a la sustentabilidad ambiental, sino que también, a las necesidades de hábitat en una ciudad intensamente habitada, sin sacrificar el confort que demanda unas mínimas condiciones de habitabilidad de las unidades habitacionales, en plena convivencia armónica con los espacios exteriores.

Casa Tree-ness / Akihisa Hirata
Fuente: archdaily.co, cortesía Vincent Hecht

 


Referencias