(+57) 601 7041757 * (+57) 314 4714426 [email protected]

 

 

Los materiales metálicos generalmente utilizados como de cobertura, ofrecen un amplio repertorio de soluciones para la realización de envolventes continuos en las edificaciones.

Avellaneda (2024) sostiene que a lo largo del siglo XX los metales han sido utilizados como revestimiento exterior de la arquitectura. Y agrega que «A la fundición, material con el que se construyeron las clásicas fachadas de Nueva York o París, le sucedió primero el acero, después el aluminio y el acero inoxidable, y últimamente el titanio».

No deja de anotar que además tanto el cobre, como el bronce o el zinc, materiales clásicos del revestimiento de cubiertas, siguen siendo utilizados en la arquitectura actual.

Existen muchos y diversos tipos de revestimientos que pueden utilizarse en la construcción, cada uno de los cuales ofrecen sus propias ventajas y para usos distintos, que pueden ser implementados para protección o para el mejoramiento del aspecto de alguna estructura.

Y como lo reseña el portal astyl.com (2023) gracias a su versatilidad, el metal es un material que puede adoptar diversas formas personalizadas con diferentes acabados y para múltiples usos. Y agrega que simplemente basta con tener una idea de lo que se quiere hacer para adaptarlo.

Pero y ¿Qué es el revestimiento? ¿Cuáles son sus cualidades? ¿Cuáles son los tipos más usados en arquitectura?

Fuente: astyl.com

 

¿Qué es el revestimiento?

Genéricamente un revestimiento es esa capa o membrana que recubre un tejido o estructura con el propósito de protegerlos. Es como imaginarse la piel que se encarga de proteger los huesos y tejidos que conforman la estructura de un organismo vivo.

En arquitectura, se trata de un material que se instala para cubrir alguna superficie, brindándole protección o mejorando su aspecto. El revestimiento de las construcciones comenzó a implementarse desde el siglo XIX con materiales como el cobre, el latón, y el bronce, además de una sustancia que podía ser tan dura como la madera. En los primeros años que se comenzaron a construir grandes edificios se usaban ladrillos apilados o tejas que se adherían con la ayuda de mortero o metal.

Los revestimientos son parte de los giros y vueltas de las tendencias arquitectónicas desde hace décadas. Han evolucionado de manera sorprendente, siendo el metálico el que últimamente se ha impuesto en diversidad de tipologías, en la moderna y contemporánea construcción. Desde los más revolucionarios hasta los más conservadores han presentado una recreación de estilos, para lo que los diseñadores han aplicado el revestimiento metálico por sus características mecánicas y facilidades para moldear los acabados.

Para el portal aymet.com (2021) los revestimientos de metal se aplican como protección contra los distintos factores climáticos como la lluvia, los rayos solares y el viento, sin resignar un acabado elegante. Agrega que gracias a sus características mecánicas, los paneles pueden plegarse y moldearse para conectarlas y cubrir fachadas de amplias variedades de forma.

El revestimiento metálico puede dar un aspecto elegante y moderno a los edificios, además de brindar protección contra elementos o agentes nocivos y corrosivos.

Fuente: tectonica.es, cortesía Ch. Richter

 

Cualidades de los revestimientos metálicos

Al paso del tiempo con la cada vez más intensa aplicación de revestimiento metálico en las construcciones, ha podido comprobarse sus bondades y beneficios que otorga a las construcciones, en últimas para bien de los propietarios o usuarios de dichas edificaciones. Las cualidades más destacadas de esta técnica son:

Durabilidad

Es extremadamente duradero y puede soportar fuertes vientos, granizo y otras condiciones meteorológicas adversas. También es resistente al fuego, la putrefacción y los daños que pueden causar los insectos.

Bajo mantenimiento

El revestimiento metálico requiere poco o ningún mantenimiento, lo que lo convierte en una opción sin complicaciones, destacándose que a largo plazo se genera una reducción de costos por esta misma razón.

Versatilidad

Pueden aplicarse a una gran variedad de edificaciones tanto residenciales, comerciales e industriales.

Sostenibilidad

Se trata de un material de construcción sostenible que puede reciclarse o reutilizarse al 100% al finalizar su ciclo de vida.

Resistencia al fuego

Es la ventaja más determinante de los revestimientos metálicos en tanto que asegura la preservación frente a las llamas de manera vital, para mantener la seguridad de los habitantes y el mobiliario.

Aislamiento térmico

Sin que sea uno de sus fuertes, se puede mejorar esta capacidad con la adición de capas o placas de revestimiento en la cara externa de las paredes de relleno para brindar resistencia térmica y a la intemperie.

Aislamiento acústico

Al igual que el anterior, su aporte es limitado entre los entornos internos y externos, lo que exige conocer el índice de aislamiento acústico final, resultando importante saber el grado de reducción de sonido de los aislantes en las paredes de relleno.

Atractivo visual

En un revestimiento metálico tanto el atractivo visual como el rendimiento son igualmente importantes. Son varios los factores que contribuyen al atractivo visual de un revestimiento, entre ellos el color, el brillo y la textura.

El color es uno de los aspectos más importantes del atractivo visual del revestimiento, en tanto que un color adecuado puede hacer que un producto destaque.

El brillo es otro de los factores claves en el atractivo visual del revestimiento, que pueden ir desde un acabado brillante hasta uno mate, sin que se pierda el buen diseño o estética de cada trabajo.

Y la textura no es menos relevante en el atractivo visual de un revestimiento, y sin duda una textura suave puede dar un aspecto pulido y elegante.

Asequibilidad                      

Es una opción de revestimiento rentable en tanto que sus costos y precios al consumidor tienden a ser proporcionales con la utilidad que prodigan.

Fuente: astyl.com
Fuente: designboom.com, cortesía Pygmalion Karatzas

 

Tipos de revestimientos y acabados

 Tan determinantes son las características de los revestimientos como los acabados, en tanto que éstos últimos juegan un papel fundamental en el desempeño y rendimiento del metal. Aquí algunos tipos de acabados:

Chorreado con arena

El chorro de arena aporta al metal una superficie lisa y mate casi que libre de textura. Esta técnica puede provocar exposición del metal a la oxidación por lo que se hace necesario protegerlo con pintura especial u otro revestimiento.

Fuente: geindepo.com

Cepillado

El metal cepillado o pulido sin brillo genera un acabado satinado unidireccional con un grano sutil que varía en intensidad según el nivel de acción abrasiva durante la fabricación.

Fuente: archiexpo.es

Espejado

Es el más reflectante de todos los acabados y siendo altamente pulido, ofrecen una estética llamativa, no obstante requieren un alto nivel de mantenimiento para garantizar que se mantenga su brillo.

Fuente: archiexpo.es

Polvo recubierto

El recubrimiento en polvo da al metal una capa protectora y una estética mate uniforme, con la ventaja de que están disponibles en una variedad ilimitada de colores.

Fuente: es.made-in-china.com

En fin, el revestimiento metálico en la arquitectura como una tendencia de la modernidad constructiva tiene ya una larga historia que ha ido evolucionando hasta llegar a las expresiones más sofisticadas, funcionales y útiles. Sin duda su principal función es la protección de las estructuras arquitectónicas para garantizar seguridad y una larga vida a las mismas, pero por sobre todo, juegan un papel fundamental en la decoración de los distintos ambientes que conforman las edificaciones.

Diversas son sus cualidades como los tipos de técnicas que se aplican en los revestimientos metálicos, para lo cual se pueden aplicar diversos metales como el acero, el bronce, el aluminio, el titanio, etc., combinados con otros materiales protectores y decorativos.

Fuente: freepik.es, cortesía kjpargeter

 


Referencias