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Una crisis inmobiliaria que promete impactar al Gigante Chino y al mundo.

 

La globalización es un fenómeno que particularmente ha cobrado fuerza desde que finalizó la segunda guerra mundial gracias al impulso del capitalismo y sus herramientas más poderosas, el capital trasnacional y la deslocalización empresarial. Esta tendencia ha adquirido dimensiones impredecibles con la irrupción de los desarrollos de las tecnologías de la información y las comunicaciones con el internet y la telefonía móvil celular, con los que cualquier zona remota del planeta puede comunicarse con otra en tiempo real.

Este proceso no solo permite una conexión casi que inmediata de todo el planeta, sino que también hechos o fenómenos que ocurran en cualquier lugar tienen potencialmente la fuerza de impactar en alguna medida, para bien o para mal, a cualquier otro lugar por muy remoto que se encuentre.

Pues bien, dentro de este contexto desde el 2020 se han venido lanzando alertas acerca de las dificultades que el gigante de la gestión inmobiliaria de China viene atravesando, vale decir, la Compañía Evergrande. Y entonces surgen algunos interrogantes frente a la crisis que enfrenta el gigante inmobiliario Chino ¿Qué está pasando con este holding empresarial que principalmente se dedica a la actividad inmobiliaria? ¿Cuáles podrían ser los efectos globales de la profundización de su crisis? ¿Cómo afectará a Colombia una eventual caída del gigante inmobiliario Chino?

Fuente: nytimes.com

 

¿Qué es Evergrande?

Es una empresa -hoy hace parte de un grupo empresarial- que fue fundada por Xu Jiayin, quién nació en medio de la pobreza rural en un pueblo de la Provincia Central de Henan, China, siendo su padre un trabajador de almacén y veterano de la Guerra Civil china, mientras que su madre murió cuando tan solo tenía ocho meses de nacido, por lo que fue criado por sus abuelos. Refiriéndose a un discurso que éste pronunciara en 2017, Barría (2021) reseña que «durante su infancia se alimentó principalmente de boniato -camote o patata dulce– y pan» (negrilla fuera de texto).

Agrega Barría que en el mismo discurso Xu apuntó: «En aquella época, mi mayor deseo era salir del campo, encontrar un trabajo y poder comer mejor». Y en efecto durante su juventud trabajó en una empresa de acero al sur de China, ascendió de rango y terminó siendo gerente general de la planta. La misma reseña que en 1992 dejó su trabajo para mudarse al pueblo de pescadores Shenzhen cercano a Hong Kong -el llamado Silicon Valley chino- a probar suerte como vendedor en un conglomerado de acero y poco a poco fue desarrollando su carrera en una empresa estatal, año mismo en el que Deng Xiaoping visitó a este pueblo impulsando el espíritu emprendedor.

Fue así como Xu fundó en 1996 a Evergrande en Shenzhen, como una compañía dedicada a la construcción masiva de viviendas y desde ese momento el crecimiento de su empresa inmobiliaria parecía imparable. Con el tiempo comenzó a diversificar sus inversiones en otros campos como el de vehículos eléctricos, parques deportivos y temáticos, y hasta adquirió el equipo de futbol Guangzhou Evergrande.

Tal fue su éxito que en 2008, la firma se abrió a la Bolsa de Hong Kong y en 2017 el magnate inmobiliario se convirtió en el hombre más rico de China, según la Revista Forbes.

Fuente: infobae.com

 

Radiografía de la Crisis

Evergrande es una compañía considerada como uno de los gigantes empresariales de China y hace parte de Global 500, lo que permite catalogarla también como una de las organizaciones más importante del mundo por sus ingresos. Según el Portal contamos.com.co (2023), emplea alrededor de 200.000 personas, indirectamente beneficia a 3,8 millones de personas cada año y hasta la fecha ha realizado más de 1.300 proyectos de vivienda en más de 280 ciudades.

En China, el sector inmobiliario representa un tercio del PIB, mientras que la compañía de Xu hace un aporte considerable a esta participación. Pero desde el 2017 en los círculos de inversores se le viene apodando como «la inmobiliaria más endeudada del mundo», y desde varios años atrás era conocida por emitir bonos extremadamente rentables con los que financiaba su explosivo crecimiento, reseña Barría. Pero pese al alto riesgo, la enorme deuda no fue considerada en aquel entonces como una alerta que pusiese en peligro su viabilidad comercial.

Al enlistarse en la Bolsa de Valores de Hong Kong entró a ser un actor importante en la compra y venta de acciones de este país y durante los últimos años la deuda de Evergrande ha aumentado exponencialmente, debido a la cantidad de préstamos solicitados para financiar sus proyectos y hoy las deudas de la empresa superan a sus activos, fenómeno que a su vez ha provocado que muchos de sus inversionistas se retiren por el temor de que no pueda responderles por su parte accionaria.

Hasta el 28 de septiembre tenía la obligación de pagar US$ 84 millones de intereses sumados a los US$ 45 millones que tenía que devolver el 29 del mismo mes. Acudiendo a la publicación del medio local Caixin, durante los próximos 12 meses la empresa tiene que reintegrar otros US$ 127 mil millones y a finales de junio acumulaba una deuda de US$ de 309 mil millones, adicional a una deuda que no estaba dentro de las cuentas.

Ante este panorama los mercados mundiales ya han comenzado a reaccionar. Según Mendoza (2023) en la semana que concluía el pasado 20 de agosto, el índice Hang Seng registró una caída del 3,99%. El pasado 29 de septiembre sus acciones cerraron con una caída del 7% tras el desplome del lunes de 22%, mientras que se declaraba en bancarrota del Capítulo 15 de Nueva York.

En los círculos financieros y bursátiles se cree que si esta reestructuración fracasa y Evergrande es incapaz de alcanzar un nuevo acuerdo con sus acreedores extranjeros, podría enfrentarse a la liquidación, en la que se venderían sus activos y cesaría sus operaciones.

La crisis ha adquirido dimensiones desproporcionadas a tal punto que la promotora inmobiliaria ha optado por derribar los edificios que están en proceso de construcción, a falta de recursos para concluir su construcción.

Y finalmente el fundador de la Promotora Inmobiliaria está siendo juzgado por desviar activos e inversiones a paraísos fiscales.

Fuente: elceo.com

 

Las Causas subyacentes a la Crisis

Además de la tendencia que de tiempo atrás mostraba que el nivel de endeudamiento de la compañía venía siendo creciente, adicional a los factores financieros, hay dos fenómenos que ha contribuido a decantar la crisis. La pandemia Covid-19 y las excentricidades de su fundador.

Sin duda, como ocurrió con muchas empresas a nivel mundial la parálisis de los mercados provocada por la pandemia fue un factor determinante para profundizar la crisis, pero el hecho de que la fortuna del ahora magnate pasará de ser superior a los US$ 43.000 millones a cerca de los US$ 10.700 indica que la situación estaba siendo aupada por otras causas.

Según Chang Che -redactor económico de Sup China, medio especializado en analizar acontecimientos que ocurren en China para occidente- referido por Barría, el empresario llevaba un estilo de vida exuberante a tal punto que se le ha considerado como un nuevo miembro del metafórico club de los «Nuevos Ricos Locos». En efecto muchos medios locales consideran a este nuevo magnate de 62 años como un multimillonario con marcado gusto por la marcas de lujo, lo yates, la ropa costosa, las propiedades suntuosas y los aviones privados.

Pero a estas causa se agrega una última, que tiene que ver con las restricciones que el Estado Chino impuso mediante normas desde el 2020 para evitar o controlar el acceso a financiación a aquellas promotoras que acumularan un pasivo excesivo, muy a pesar de que Evergrande creció a la sombra y con el apoyo del mismo Estado, gracias a las relaciones que manejaba con el régimen Chino.

Fuente: asia.nikkei.com

 

La Crisis de Evergrande y sus efectos en Colombia

En general los especialistas internacionales no dudan que la crisis de este gigante inmobiliario impactará la economía global, y en el caso interno, los especialistas consideran que la crisis de la compañía, que pertenece al segundo mercado más importante del mundo, provocará una baja en la demanda de materias primas que puede afectar levemente a la economía colombiana.

De otro lado se considera que el precio del dólar sería otro factor que no beneficiaría al sector financiero, como que tampoco a los mercados de acciones y renta fija que también se verían afectados dado que la compañía inmobiliaria ocupa un lugar importante en algunos índices globales.

En fin, estamos ante una crisis inmobiliaria a punto de estallar en el Gigante Asiático provocada por una eventual caída de la Gigante Inmobiliaria Evergrande que puede tener efectos y consecuencias de dimensiones invaluables tanto para la economía China como a nivel mundial, en algunos países en mayor y en otros en menor medida. Distintos factores se han conjugado como el alto endeudamiento, la exponencial emisión accionaria, la pandemia Covid-19, las restricciones al acceso al crédito impuestas por el Gobierno Chino, pero quizás el determinante fueron los excesos económicos y excentricidades en los que incurrió su fundador.

Ilustración por Luis Grañena
Fuente: thewirechina.com

 


Referencias

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