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El patriarcado en la disciplina de la arquitectura parece ser una constante histórica.

 

Gobierno de los padres es en sentido literal lo que significa «patriarcado». Para Fontenia (2008) «históricamente ha sido utilizado para designar un tipo de organización social en el que la autoridad la ejerce el varón jefe de familia, dueño del patrimonio, del que formaban parte los hijos, la esposa, los esclavos y los bienes».

En tiempos primigenios fue toda una institución jurídica y con el paso del tiempo, incluso después del reconocimiento de los derechos universales del hombre y de los civiles de la mujer, fue decantándose como un patrón socio-cultural. En casos como Colombia hasta hace unas seis décadas quién declaraba ante el registro civil el nacimiento de los hijos, era el varón que conformaba la pareja sin el concurso de la mujer.  

Esta praxis socio-cultural que aún persiste en pleno siglo XXI -no obstante los grandes avances y conquistas logrados por las mujeres- está inmersa en diversos ámbitos sociales, y la disciplina de la arquitectura no es la excepción. Muestra de ello es que desde que se celebró el  primer premio Pritzker hasta hoy tan solo seis mujeres se han alzado con el galardón y solo dos de ellas lo han hecho individualmente: Saha Hadid, Kazuyo Sejima, Carme Pigem, Yvonne Farrell, Shelley McNamara y Anne Lacanton.

Y en medio de este panorama ¿Quién debería alzarse con el próximo premio Pritzker? Desde distintos centros de pensamiento y no pocas plataformas virtuales se ha promovido la reflexión y al parecer los focos se dirigen hacia el género femenino. Acogiendo la sugerencia lanzada por Soláns (2021) desde el portal arquitecturaydiseño.es, a continuación se exploran algunos nombres de Arquitectas que perfectamente podrían ser exaltadas con este prestigioso galardón en su más próxima entrega.

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Fuente: meer.com/es

 

Tatiana Bilbao

Esta arquitecta mexicana bien podría ser una de las más opcionadas a ser galardonada con este prestigioso premio. Su gran sensibilidad con el entorno y su prolífica producción de obras arquitectónicas regadas por todo el mundo le otorgan méritos suficientes  para alzarse con el galardón.

Parafraseando a Soláns, esta polifacética arquitecta se inició profesionalmente en el urbanismo desde donde pudo descubrir algunos de los problemas más graves de las ciudades mexicanas y sus impactos en el tejido social y económico. En acto de rebeldía se rehusó estudiar en la UNAM y en 2004 fundó su estudio que es reconocido en todo el mundo por llevar su mismo nombre que le fue recomendado por el Arquitecto suizo Jaques Herzog.

Anecdóticamente le contó a Kliwadenko (2022) que en las  primeras conferencias siempre le preguntaban ¿Qué se siente ser mujer en este mundo de hombres?, anotando que «A mí me enojaba…Yo reviso mi lista de preguntas y la tacho disimuladamente, mientras sigo respondiendo».

Esas manifestaciones machistas fue lo que la condujo junto con su equipo -integrado por mujeres- a plantearse un nuevo estilo de hacer arquitectura sin pretender establecer una nueva arquitectura, pero si, en la perspectiva de promover la «forma en que las mujeres hacen la arquitectura». Ella considera que su estudio diseña proyectos «que se caracterizan por la honestidad en el uso de materiales siempre al servicio de la estructura». Y anota que la visión de conjunto se aplica a todos, tanto los realizados en zonas urbanas, como los creados para zonas rurales, a gran y pequeña escala.

Combina el trabajo de su estudio con la docencia que desarrolla en universidades como Yale, Harvard y Columbia, y su trabajo ha sido publicado en The New York Times y A +U. Ha sido reconocida con el Kunstpreis Berlín en 2012, fue nombrada en 2010 como Voz Emergente de la Architecture League de Nueva York, el año pasado fue reconocida por AW Architect of the Year por la revista alemana AW Architektur & Wohnen y en mayo de 2022 inauguró una exhibición sobre su carrera en el famoso  Aedes Architecture Fórum de Berlín.

Entre sus obras emblemáticas están La Casa Aijic, El Jardín Botánico de Culiacán, Pabellón en el Museo Tamayo, Parque Biotecnológico del Tecnológico de Monterrey en el Campus Culiacán y el Parque Arquitectónico de Jinhua, China, con el que saltó al plano internacional con una reinterpretación de un jardín chino.

Fuente: arquitecturaydiseño.es

 

Denise Scott Brown

Para Mayorga y Fontana (2021) esta arquitecta contemporánea «es la que mejor representa, ejemplifica y personifica la necesaria revisión de lo que significa «ser arquitecta» desde la perspectiva de la práctica profesional, la enseñanza, la teoría o la vivencia personal».

Scott Brown como arquitecta, urbanista, profesora y escritora, representa lo que para Mayorga y Fontana es una forma de ejercer la disciplina, que a partir de lo que podemos aprender de ella, debería reenfocarse, entre otras cosas, en: el reconocimiento de las cambiantes realidades urbanas contemporáneas; la necesidad de trabajo transdisciplinar y en condiciones de igualdad, equidad e inclusión; la valoración de las diferencias y especificidades  de las culturas, lugares y colectivos; la redefinición del funcionalismo y su repercusión en la forma arquitectónica; lo simbólico, lo ordinario y lo cotidiano de las actividades y de la vida urbana; la importancia de la imagen, de las nuevas tecnologías y el uso de datos; y también, en el reconocimiento del espesor cultural de la historia en su sentido más amplio.

Soláns afirma que sus ideas y proyectos han sido fuente decisiva en la formación de millones de estudiantes en todo el mundo. Siendo socia de Robert Venturi compartió el cincuenta por ciento de sus logros que no siempre le fueron reconocidos e incluso en 1991 no se le concedió el Pritzker junto con este arquitecto quién se alzó con él individualmente, no obstante los méritos que para ese entonces ya había acumulado la destacada arquitecta.

Este hecho condujo a que en 2013, el movimiento Women in Desing  -una organización estudiantil de Harvard- iniciará un movimiento para que se le reconociera este galardón, sin éxito.

Entre sus obras constructivas más reconocidas se destacan el Plan Maestro de la Universidad de Pensilvania y la de Michigan, y las no menos ponderadas asesorías que prestó para los emplazamientos del Word Trade Center, el Valle de Bouregreg en Marruecos y la ciudad de Nueva Orleans, y entre las escritas la más  apreciada es Portadas de Learning from Las Vegas que escribió con Venturi e Izenour.

Fuente: arquitecturaydiseño.es

 

Nathalie de Vries

Reconocida por su valentía, esta arquitecta holandesas descolla como una de las más influyentes de la época contemporánea. Fundó el Estudio MVRDV que es uno de los más reconocidos en Holanda, desde el que hace casi tres décadas se desarrollan proyectos urbanísticos y se realizan investigaciones sobre nuevas soluciones para que más gente viva mejor. Mahiques (2016) anota que sus espacios públicos, como Markthal -nuevo icono de Róterdam- sorprenden por su multifuncionalidad. Agrega que en sus nuevos barrios residenciales apuestan por nuevas maneras de socialización a través de zonas que impresiona por su diseño donde las comunidades de vecinos recobran el protagonismo.

Al terminar sus estudios universitarios de arquitectura se enroló con el estudio Mecanoo a la vez que participó con sus actuales socios en el concurso para Jóvenes Arquitectos Europan alzándose con el primer premio con el proyecto Berlín Vid, con el que ya daba muestras de lo que iría a ser su palmarés. Desde el 2016 y hasta el 2021 se desempeñaba como la Presidenta de la Real Sociedad de Arquitectos Holandeses.

Entre sus proyectos más destacados se encuentran las viviendas Wuozoco para ancianos en Ámsterdam,  el Pabellón Neerlandés para la Expo 2000, el Edificio Mirador en Madrid o la reciente Biblioteca Pública  de Tianjin. Actualmente imparte clases en diversas universidades  alrededor del mundo y lo alterna con diferentes cargos e incluso públicos en su país de origen, apunta Soláns.

Fuente: arquitecturaydiseño.es

Pues bien, en medio de esta tendencia patriarcal que aún persiste en distintos quehaceres y muy a pesar del espacio inmenso que han alcanzado las mujeres en algunos de ellos, ya va siendo hora de que en una disciplina como la arquitectura se equilibren las cargas entre géneros. No hay duda que las profesionales en arquitectura han dado muestras de mayor sensibilidad y una casi natural facultad para fijarse en los detalles que las hace ser muy intuitivas  a la hora de activar su ingenio y creatividad, para ponerlos al servicio no solo de la disciplina, sino que también, al de la gente.  

De ahí que sin descartar nombres como los de Alison Brooks, Amanda Levete, Anna Heringer, Jeane Gang, Odile Decq, otras reconocidas arquitectas contemporáneas sugeridas por Soláns, sin duda alguna las tres arquitectas antes reseñadas son firmes candidatas para hacerse acreedoras del próximo Premio Pritzker de Arquitectura. 

El Premio Pritzker
Fuente: arquine.com

 


Referencias

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