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Un londinense que «conjuga todas las escalas, del interior a la urbana», se alza con el prestigioso premio.

 

Parafraseando a Garuz (2023) este arquitecto británico que establece una línea divisoria entre arquitectura y arte al considerar que aquella «no es un arte en el mismo sentido de la pintura y la escultura que son autónomas e independientes», después de un largo recorrido por el diseño y la proyección arquitectónica y urbanística, en este año fue galardonado con el máximo reconocimiento mundial en arquitectura.

David Chipperfield (Londres, 1953), en palabras de Zabalbeascoa (2023) «Más que dejar su huella en el mundo ha tratado de apuntalar lo que el planeta no debería perder. Por eso hoy es el abogado de lo bien hecho». Complementa que el ganador del prestigioso premio este año es alguien que no presume de haberse equivocado poco, o nada, aunque su trayectoria lo demuestre.

 

Breve Semblanza

La misma Zabalbeascoa lo califica como un proyectista que es capaz de defender que el Neues Museum de Berlín debe dejar las huellas de su destrucción, durante el nazismo, de su inicial ambición neoclásica y a la vez de la reparación de ambos momentos, para significar que éste al restaurar el último edificio de Mies van der Rohe -con el que el genio moderno regreso a Berlín- tiene la lucidez de señalar que no todo se debe actualizar, por lo que esa galería no será nunca un edificio sostenible, pero si una obra vibrante que impulsará otra.

Por su parte Prieto (2023) lo describe como un arquitecto respetuoso de la historia, de estética sencilla y cuidado con el detalle, además de filántropo. Agrega que Chipperfield se convirtió en el arquitecto capaz de reconstruir aquello que parecía ruina y de revitalizar lugares de historias, a veces, oscuras. Lo considera un arquitecto que observa, reflexiona y toma decisiones que nunca olvidan la historia, la identidad y la cultura, quizás porque su obra nace de sus trazos ya conocedora de su pertenencia a un lugar en particular, por lo que es de inferir que se trata de un creador absolutamente contextual.

Hace veinte años decidió instalarse con Evelyn Stern -su esposa- en Corrubedo -España-, una pequeña población de la costa gallega que para otros arquitectos es un refugio de descanso e incluso veraneo, mientras que para él no lo es. Este es realmente su segundo hogar desde ese entonces y la casa que construyó, a decir de Prieto, solo tienen una condición esencial y es la presencia del mar. Y agrega que enamorada del mar, la familia construye la casa a partir de los pequeños rituales domésticos como desayunar, cocinar, contemplar el mar, leer un libro, descansar o reunirse.

 

Filosofía y Pensamiento de Chipperfield

David Chirpperfield posa frente a la Galería James Simon en la Isla de los Museos de Berlín
Fuente: Markus Schreiber/archivo AP

La frase referida por Prieto y emitida por Chipperfield según la cual «La diferencia entre la buena y la mala arquitectura está en el tiempo que le dedicas» marca de manera profunda la esencia de su pensamiento como profesional de la arquitectura. De ella se infiere que para este prestigioso arquitecto una obra arquitectónica debería ser tratada de la misma manera que lo haría un pintor consagrado, muy a pesar de la frontera que él mismo establece entre arquitectura y pintura o escultura. Estima que construir bien es siempre una obligación y que hay que construir menos pero mejor, para lo que un buen diseño requiere ideas, materiales, comprensión del lugar y dedicación de tiempo, apunta Zabalbeascoa.

De otro lado, es fácilmente identificable su postura humanista, conservacionista y de sentido social cuando expresa que hay que repensar el diseño en las grandes urbes para superar desigualdades sociales y conservar el medio ambiente. En esa perspectiva para él la arquitectura juega un papel clave en la conformación de las ciudades en tanto que ellas «ocupan un lugar en nuestra memoria acumulativa y colectiva, porque normalmente no se construyen de inmediato, sino con el tiempo en un proceso sedimentario».

Y en este mismo sentido no deja de anotar de manera crítica que «Ahora cambiamos las cosas a lo grande y desplazamos a la gente, por lo que se produce un cambio tanto físico como social», para significar consecuentemente que «la gente que vivía en la ciudad ya no puede permitírselo y los edificios en los que residían ahora son tiendas u oficinas». En esta crítica lo que subyace es el cuestionamiento al fin de lucro que se ha apoderado del desarrollo urbano por el afán de obtener el mayor provecho ganancial de la plusvalía del suelo, en abierta contradicción al bienestar social y a la memoria histórica de las ciudades.

Extiende su reflexión al afirmar que las ciudades que se diseñan «tienden a aislarnos» por lo que el sentido de comunidad propio de los pueblos se ha infravalorado en la forma como se construyen las ciudades, a la vez que aboga por ver lo urbano y lo rural como una continuidad y no como dimensiones opuestas. Anota Prieto que en cuanto a los aspectos de la sostenibilidad, el cambio climático y el medio ambiente éste considera que los arquitectos se enfrentan a una encrucijada habida cuenta que se encuentran al final de una cadena y cuando les encargan diseñar un edificio, muchas de las decisiones ya están tomadas.

De esta manera cuestiona el papel del arquitecto en el mundo actual, para quien al parecer está completamente supeditado o condicionado de antemano por el poder económico o político, para efectos de crear proyectos arquitectónicos o contribuir con el desarrollo urbano de las ciudades, lo que en últimas significa que los arquitectos en gran medida hoy adolecen de falta de autonomía para desarrollar sus creaciones.

Conversación con David Chipperfield
Fuente: YouTube

 

El Legado Material de Chipperfield

La obra de este galardonado es profusa y prolífica, y se encuentra diseminada por diversos lugares del planeta, desde proyectos nuevos, hasta de restauración o recuperación, ampliación, diseños interiores, etc. Sin pretender agotar su inmenso legado, algunas de sus obrar más representativas pueden apreciarse enseguida.

River Rowing Museum (1989)

Fuente: Dennis Gilbert/View (Universal Images Group Via Getty)

Ubicado en Henley (Reino Unido) a orillas del Río Támesis, fue su primer proyecto que consistió en un museo inspirado en los graneros Oxfordshire. Según El País (2023), apostó más por el tacto que por la vista para mostrar algo que tradicionalmente se hacía a mano: Los barcos.

The Hepworth, (2011)

Fuente: James Brittain (Universal Images Group Via Getty)

Ubicado en Wakefield (Reino Unido) este museo parece surgir del Río Calder West Yorkshire que a decir del mismo diario es escultórico, pero más sereno que espectacular, que conecta diez volúmenes trapezoidales para formar un volumen que se relaciona con el lugar.

Veles i Vents, Valencia (2006)

Fuente: Pascal Saez (Getty Images)

Reseña El País que este edificio-mirador que está compuesto de grandes lozas superpuestas es el más audaz que Chipperfield ha realizado en España. Según el mismo se trata de un edificio rotundo y flexible que no ha tenido el mantenimiento que una obra de austeridad moderna precisa.

Museo de Saint Louis, Missouri (2013)

Fuente: elpais.com

En este caso la intervención que realizó Chipperfield fue la ampliación del emblemático museo de esta ciudad estadounidense. Refiere El País que el de Saint Louis es uno de los grandes museos de USA y la corona del mayor parque de la ciudad. Y agrega que lejos de acercarse estéticamente el arquitecto añadió un prisma de hormigón oscuro salpicado de agregados locales. Acota que lo abrió con ventanas que dejan entrar el parque y lo ubicó sobre un plinto para conectarlo con el museo original.

Tiendas de Valentino (2008)

Fuente: elpais.com

Acogiendo lo que el mismo diario refiere, es preciso reseñar que Chipperfield comenzó diseñando interiores y aprendió a cuidar no solo los detalles sino que también la vida en el interior. Y agrega que el hecho de que una firma de moda le haya confiado los espacios en los que habría de exhibir sus creaciones significa que está apostando por la atemporalidad, casi lo contrario a la moda. Con esta intervención el arquitecto crea una atmosfera con mármol blanco, elementos artesanales de latón, y el abrigo del terrazo veneciano singularizando esta tiendas-marco capaces de convivir con molduras o vanguardia dependiendo de su ubicación bien en Nueva York, Londres, Roma, Milán, etc.

Royal Academy (2018)

Fuente: elpais.com

Esta otra intervención del nuevo Pritzker marco su incursión como urbanista en Londres al unir el edificio Palladiano Burlington House con el victoriano que ampliaba la galería de manera drástica y directa con un túnel-puente.

Casa en Corrubedo (2002)

Fuente: David Chipperfiel Architects

Esta es la casa que proyectó y construyó hace 20 años Chipperfield convirtiéndola en el refugio de la familia y su casa de veraneo en la playa de la Coruña en España. Para El País, en esta obra el arquitecto plasma su capacidad de fusionar la tradición con la modernidad. Cimentada en la roca como sus vecinas se trata de una casa austera, lujosa, abstracta y concreta que hace de la relación -de protección y contemplación- con el océano un manifiesto, subraya el mismo diario.

Sin lugar a dudas el pensamiento y legado de este galardonado arquitecto londinense justifican a lo sumo el que haya sido investido con el premio de arquitectura más prestigioso a nivel mundial. Un creador que se mueve entre la tradición y la modernidad, que no disimula su gran sensibilidad social y ambiental al igual que su postura por el respeto a las expresiones contextuales y el aprecio por el valor ulterior del patrimonio arquitectónico. Un obsesivo por lo bien hecho y los detalles en toda creación arquitectónica, que aún tiene mucho que aportar al planeta, a la arquitectura y al urbanismo.

 


Referencias

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